El problema es bastante grande, y es que esta configuración de nula privacidad forma parte del sistema operativo de los iPhone. La idea en un principio era que al reducir el número de configuraciones y preguntas al usuario, este podría disfrutar de una experiencia más veloz al usar las apps. ¿El problema? Nuestro iPhone decide por sí mismo que información compartir y que no.
Finalmente toda esta información sirve para hacer dinero, aun no sabemos a quién se le vende esta información pero es bien sabido que esta información se vende en mercados que buscan alcanzar a un gran número de consumidores.
La información que se roba de nuestros teléfonos incluye nombres de contactos, teléfonos, correos electrónicos. Algunas de las aplicaciones de gran tamaño que han decidido cambiar esto y advertir a los usuarios sobre los riesgos de privacidad incluyen a Path, Instagram, Facebook, Twitter y Voxer. Sin embargo existen muchas otras, como Foursquare, las cuales siguen sin dar aviso alguno al usuario.
Lo cierto es que Apple estará enfrentando fuertes críticas en los próximos días y es que es un derecho de todo usuario saber qué se hace con su información personal.





