Durante el SID 2011, la principal exposición de tecnologías asociadas a pantallas, Sony aprovechó para presentar su primera pantalla flexible a color. Se trata de una pantalla que mide 33.8 cms de y que tiene menos de 150 micrómetros de grosor. La pantalla pesa tan solo 20 gramos y tiene una capacidad asombrosa de deformarse y regresar a su forma original. La pantalla cuenta con la tecnología de pigmentación RGB con una resolución de 1600 x 1200 pixeles y un contraste de 100,000: 1, dando así una calidad bastante asombrosa.
Las pantallas están fabricadas a base de un sustrato de vidrio impregnado de una fina capa de plásticos finalmente se añade una capa amorfa de transistores o mejor conocida como TFT por sus siglas en inglés (Thin film transistor). Esta capa es la circuitería en sí de la pantalla y es lo que permite la proyección de las imágenes.
Hasta el momento Sony no ha anunciado nada acerca de su lanzamiento en algún producto, sin embargo se espera pueda ser implementada en más de un dispositivo en los próximos meses. Una propuesta muy interesante para este tipo de pantallas es la posibilidad de leer e-magazines o periódicos en línea cual si se tratara de una hoja de papel.




